Guías
Cómo dejar de teclear lo mismo tres veces: contabilidad que se hace sola, inventario, costos y facturación electrónica, explicado sin rodeos.
Contabilidad automatizada: qué significa de verdad y qué se deja de teclear
Todo programa contable dice ser automático. La prueba no es lo que diga el folleto: es contar cuántas veces se teclea una sola venta antes de que aparezca en el balance.
Software contable multiempresa: qué necesita un contador que lleva varias
La pregunta no es si el programa dice ser multiempresa. Es dónde están guardados los datos de cada una, porque de eso depende que un error de programación no le mezcle dos clientes.
Facturas de compra sin digitar: cómo el XML de la DIAN se vuelve un asiento
Sus proveedores ya le mandan cada factura en un archivo que el computador entiende. Teclearla otra vez es transcribir a mano algo que ya viene escrito.
Conciliación bancaria: del extracto en PDF a los movimientos cruzados
Conciliar no es hacer que dos números coincidan. Es explicar por qué son distintos. Un extracto que se lee solo le quita el trabajo mecánico y le deja el que sí importa.
Gastos que se causan solos: arriendo, servicios y cuotas
El arriendo del mes entrante ya se sabe hoy. Volver a teclearlo cada mes durante tres años es teclear la misma información treinta y seis veces.
Punto de venta y cierre de caja: facturar rápido sin descuadrar el día
Un punto de venta que no está conectado a la contabilidad no le ahorra trabajo: se lo aplaza. Todo lo que no hizo en el mostrador alguien lo hace después, con menos información.
Vender en Mercado Libre y en su tienda web sin volver a digitar
Vender por varios lados no debería significar cuadrar por varios lados. Y hay un número que casi nadie contabiliza bien: lo que la plataforma realmente le deposita.
Cotizaciones, encargos y facturas por WhatsApp: el ciclo que no se pierde
La venta no se pierde cuando el cliente dice que no. Se pierde en el silencio entre la cotización y la respuesta, y en el encargo que llegó y nadie avisó.
De cerrar el mes en 15 días a cerrarlo al día siguiente: el caso de una comercializadora
No se cerraba tarde porque la contabilidad fuera complicada. Se cerraba tarde porque el mes terminaba y ahí empezaba el trabajo: meter las compras y conciliar los bancos.
De un Excel a la contabilidad automática: el caso de un club social
Un club no vende productos: vende turnos, entradas y membresías. Por eso casi siempre termina en Excel, y por eso el Excel casi siempre se rompe.
Nómina y planilla PILA: el asiento más largo del mes, hecho solo
La nómina es el asiento más largo del mes y el que más se equivoca. No porque sea difícil, sino porque son muchos renglones pequeños y basta uno mal para que no cuadre.
Exógena y cierre de impuestos: cómo llegar a la fecha sin trasnochar
La exógena no es un informe difícil de hacer. Es un informe imposible de hacer si los datos del año están sucios — y para cuando llega la fecha, ya no hay tiempo de limpiarlos.
Antes de contratar un software contable: las cinco preguntas que hay que hacer
Son las cinco que nos hacen siempre, y las mismas que conviene hacerle a cualquier proveedor. Aquí están respondidas de frente, incluida la incómoda: qué pasa con su información si un día deja de pagar.
Cómo pasar de Excel a un programa contable sin perder los saldos
La mayoría de migraciones no fracasan por el programa nuevo. Fracasan porque se arrancó sin fecha de corte y durante tres meses la verdad estuvo en dos partes a la vez.
Crear la empresa y su plan de cuentas: lo que hay que decidir el primer día
Casi todo lo del primer día se puede cambiar después. Tres cosas no, y conviene saber cuáles son antes de empezar a facturar.
Crear el inventario sin morir en el intento: referencias, buscador y fotos
El inventario no se monta perfecto, se monta usable. Estas son las cuatro decisiones que después no da pereza corregir, y las que sí.
Una sola ficha por tercero: clientes, proveedores y empleados sin duplicados
El mismo NIT en tres listas distintas es el origen de la mitad de los descuadres. Una sola ficha, tres casillas, y las retenciones dejan de decidirse a mano.
Facturación electrónica ante la DIAN: cómo empezar, paso a paso
Casi nadie se atasca en la parte técnica. Se atasca en el orden: hay cuatro cosas que hay que hacer y solo sirven si se hacen en este orden.
Qué es el CUFE y por qué la DIAN le rechaza una factura
El CUFE no es un número consecutivo ni un código interno: es una huella calculada a partir del contenido de la factura. Entender eso explica casi todos los rechazos.